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16 mar 2025

La Guerra Fría: propuesta de enseñanza

 

Elaboré esta propuesta a lo largo de 2024, y le terminé de dar forma en 2025, que es la que comparto en esta ocasión. Las modificaciones y ajustes provinieron de inquietudes propias, pero sobre todo de “testeos” en la práctica: la implementé en los tres quintos años donde enseño historia, en una escuela técnica y pública, con buenos resultados generales. Veremos qué sucede este año, con los cambios realizados.

No se trata de un texto, como hice anteriormente en “De la crisis a la guerra”, sino de una propuesta de enseñanza, más en el camino que tomé con la del Holocausto. Consiste en 7 clases, cada una girando alrededor de una actividad, y culminando en una evaluación, donde se puedan poner en juego los aprendizajes construidos a lo largo del recorrido. El problema principal, es poder responder a la pregunta “¿Qué fue la Guerra Fría?”.


La inquietud que me llevó a elaborarla de esta manera, fue, por un lado, que en general se aborda el tema en la clase de Historia, dando de antemano su definición (“llamamos Guerra Fría a …”), obturando de esta forma, el camino para que los estudiantes puedan aprender, reconstruyendo sus particularidades. Además, creo que se lo hace transformando las consecuencias, en variables de primer orden. Es decir, habitualmente podemos leer que la Guerra Fría fue un enfrentamiento indirecto entre EEUU y la URSS, siendo que con esto sólo describimos un estado de cosas, y no sus causas. De ahí mi intención de poder crear un “caminito”, que lleve a los estudiantes a identificar los rasgos o variables fundamentales del fenómeno, y sus derivaciones; por ejemplo, el peligro latente de una tercera guerra mundial, pero también la “autolimitación por temor al apocalipsis”. Se trata de un proceso fundamentalmente inductivo.

Con la problemática planteada de esta manera, también se abre la puerta a poder discutir cuándo comenzó, y cuándo terminó, la Guerra Fría. Creo que esto es útil, ya que nos permite “despegar” la historia, de las interpretaciones de los historiadores, o ver la historia “en 3d”, como digo en la primera publicación de este blog. De ahí que sea importante la forma en que está planteada la propuesta: a lo largo de las 6 clases iniciales, se busca que puedan ir identificando lo que llamamos variables del concepto, o rasgos fundamentales de la Guerra Fría: Presencia de dos superpotencias, Voluntad de ambas de expandirse y de contener al rival, carrera armamentista, disputa ideológica entre el comunismo y el capitalismo/liberalismo, y una política militar de bloques: OTAN vs Pacto de Varsovia. Así, cuando planteamos la cuestión del fin de la misma, podemos discutir a partir de la desaparición de sus variables, poniendo en juego las interpretaciones: ¿terminó en 1987, como sostiene Hobsbawm? ¿En 1989, con la caída del muro de Berlín? ¿O en 1991, con la caída de la URSS?

Como evaluación sumativa, se propone la construcción de una explicación histórica, para lo que se adjunta una rúbrica especialmente elaborada para la ocasión. La idea inicial es que puedan ponerse a escribir, disponiendo del material, y de todo lo registrado en la carpeta, sin usar los dispositivos móviles, y que puedan elaborar un texto donde reconozcan las variables, pero además usen fuentes, dando evidencias de lo que se dice, usen interpretaciones de los distintos autores, y se metan en el problema de la periodización. He comprobado, por otro lado, que las rúbricas se convierten en una herramienta inestimable, para poder acompañarlos en el proceso de aprendizaje, ya que, bien utilizadas, permite que se autorregulen, tomando conciencia de los puntos débiles que podrían fortalecer en alguna instancia de reeelabolación.

 Descargá la propuesta desde acá.


25 mar 2024

El terrorismo de Estado en San Nicolás

 Frente al avance del discurso negacionista, y que equipara las violencias, de los civiles por un lado, con la del Estado, por el otro, creí necesario hacer este video, de cara a un nuevo aniversario del último golpe de Estado.

Nada de lo que digo en el audiovisual, fue investigado por mí. Me basé en las investigaciones de Gabriela Águila, de César Mónaco y, fundamentalmente, en los aportes de organizaciones de derechos humanos como la Mesa de la Memoria, para que no se olvide lo sucedido en nuestra ciudad.

El eje que planteo, es si, viendo el caso de nuestra ciudad, se puede corroborar que lo que hubo fue una guerra contra el terrorismo. Para sorpresa de nadie, la respuesta en negativa.



4 mar 2024

El Holocausto: propuesta de enseñanza

La propuesta que ofrezco a continuación, fue elaborada para aprobar un curso dictado por el Museo del Holocausto, sobre el mismo tema. Pero además, lo aproveché como una oportunidad de elaborar una herramienta que pudiera llevar al aula, lo que hice en un cuarto año de una escuela pública y técnica de la provincia de Buenos Aires, con buenos resultados, ya que este suele ser un tema que l@s adolescentes tienen intriga por conocer.

En sí, se estructura en 4 clases, anudadas por el planteo de un problema, centrado en las causas del holocausto. La razón de esto, además de permitir poner en juego capacidades propias del pensamiento histórico (como la identificación de causas, la construcción de explicaciones y el uso de fuentes), es la necesidad de historizar un proceso complejo, que a veces se simplifica. Dicho en términos sencillos, debido a películas, series y otras producciones que (afortunadamente) circulan sobre el tema, suele pensarse que la aniquilación de los judíos respondía a un plan que comenzó a implementarse apenas llegado Hitler al poder en Alemania, cosa que no fue así. La idea, entonces, es que l@s estudiantes puedan descubrir algunas claves explicativas, y llegar a conclusiones con la ayuda del docente.

Para esto, se propone el uso de distintas fuentes, sobre todo primarias y secundarias, pero también la lectura de un fragmento de un comic (Maus, de Art Spiguelman), y la visualización del fragmento de una película (El Pianista, de Roman Polanski). El trabajo con las mismas, alrededor del problema principal, y de los secundarios para cada clase, se estructura alrededor de las primeras tres clases, quedando para la cuarta, la evaluación, con un trabajo de escritura que pueda dar cuenta de los aprendizajes realizados. En mi caso, la planteé como una instancia donde se podían usar los materiales, y que se realizaba en parejas. La evalué con una rúbrica específica, y ofrecí la posibilidad de un recuperatorio, donde pudieran trabajar a partir de los aciertos y errores señalados en la primera devolución; hubo producciones muy interesantes.

En cuanto al aspecto material de los recursos, la propuesta de enseñanza se puede usar tranquilamente desde el celular. Aunque recomiendo que la puedan tener impresa. En cuanto al cómic, hice una selección que pasé a PDF y que podían leer desde los dispositivos, en parejas; y si bien es una obra que puede encontrarse en las bibliotecas de las escuelas, no suele hacerlo en número suficiente para este tipo de trabajos. La película (sus primeros 35 minutos), fue proyectada en clase. En sí, en ninguna de las clases quedó planteado trabajo para realizar fuera del aula.

Como material adjunto, les dejo:

1. La propuesta de enseñanza, para l@s estudiantes.

2. Un proyecto para el docente, que recomiendo leer, ya que profundiza en los fundamentos, y además otorga orientaciones para el trabajo y las correcciones.

3. El fragmento de Maus, seleccionado para esta propuesta.

4. La rúbrica que elaboré para realizar las correcciones.

Espero que les resulte de utilidad ¡Buen comienzo de año!





25 sept 2022

“Berlín”: un comic para abordar la república de Weimar. Recurso y actividades.

 

Debe haber pocos temas tan complejos y fascinantes como el de la república de Weimar en Alemania; es decir, esa etapa que se abre una vez terminada la gran guerra, con la abdicación imperial, la derrota, la firma de la paz, y al mismo tiempo la represión del levantamiento espartaquista, y que se cierra con la llegada de Hitler al poder como dictador.

¿Por qué meterse con este tema? ¿No sería mejor ir directamente desde la guerra, al nazismo en el poder? En mi opinión, el problema con esto es abonar a la teoría ya instalada como sentido común, de que lo fundamental no sería cómo un movimiento de ultra derecha arraigó en una parte grande del pueblo alemán, llegó al poder e impuso unas reglas de juego completamente barbáricas; sino cómo un “loquito” convenció a los alemanes e instauró su reino del terror. Justamente, si nos detenemos en la década del ’20, podemos hurgar en algunos elementos de continuidad, que nos permitan ubicar a Hitler, que es fundamental como protagonista individual, en los vaivenes sociales y colectivos de la Alemania de posguerra.

Hay varios recursos audiovisuales al respecto. Por ejemplo, “El huevo de la serpiente” de Ingmar Bergman, que trabaja la idea de algo que ya se venía gestando, con la inflación, el antisemitismo, el libertinaje de Berlín, y que era cuestión de tiempo para que tomara su forma definitiva. Otra producción espectacular es “Babylon Berlin”, una serie alemana que tiene como protagonista a un detective, en el mismo contexto del que venimos hablando, y donde podemos visualizar tramas políticas, como el rearme alemán con la dirección de una parte de sus fuerzas armadas y la pasividad del gobierno, el poder de la URSS y la influencia de la izquierda, etc. La recomiendo mucho; en algún momento sé que la pasaban por Europa Europa y por Flow; yo la conseguí por Torrent, y algunos la han visto por Stremio.

Pero la obra que me ha parecido más útil para usar en clase es “Berlín” a secas. Un comic realizado por el estadounidense Jason Lutes, que nos sitúa inicialmente en esa ciudad en 1928, y a través de un conjunto de protagonistas muy diversos, reconstruye el tiempo histórico “desde abajo”: cada uno tiene su vida, sus preocupaciones, sus problemas, su historia. Pero vive y participa de la dinámica de una ciudad donde pasan cosas, por lo menos políticamente hablando, que son difíciles de entender de otra manera.


En mi caso, seleccioné algunas páginas, a través de las cuales podemos abordar los siguientes puntos:

  •   La fuerza que tenía el comunismo y la izquierda en general, y las heridas abiertas a partir de los asesinatos de Karl Liebchnet y Rosa Luxemburgo en 1919.
  • Los debates dentro de la izquierda, acerca del problema de sostener que los Socialdemócratas y los Nazis eran lo mismo.
  • La importancia que ya tenía el Partido Nazi.
  • Las movilizaciones callejeras con impronta militar de todas las fuerzas políticas.

Además, se presta mucho para abordar cuestiones como el análisis del lenguaje del comic en sí: por qué el autor relata y retrata las cosas de una manera y no de otra, cómo reconstruye visualmente la ciudad de Berlín, etc. Porque es una obra de arte en serio.

No es un recurso para trabajar a la ligera, así que, si estás apretadx con los tiempos, guardalo para otra ocasión. Yo lo usé en un 4° donde ya habíamos charlado sobre el tema, y había varias nociones que permitieron una comprensión básica del comic. Una clase entera (2h), se la dedicamos a la lectura y al diálogo: leyeron la primera parte que indico en las consignas, e hicimos una puesta en común, con el eje puesto en las mismas; y luego proseguimos con la segunda parte. Los noté más dispersos en esa segunda etapa, pero durante la primera hora estuvieron muy enganchadxs. Y le voy a dedicar otra clase entera a que pongan por escrito las respuestas a las actividades, con mi ayuda. Por otro lado, sí me parece necesario tener algún material bibliográfico o de otro tipo, que permita la contextualización y el diálogo entre un recurso y el otro; en mi caso, veníamos trabajando con un capítulo del texto de Rizzi que también detallo más abajo.

Acá, lo que diseñé yo:

Historia 4° año ES – Actividades/La república de Weimar

Bibliografía

Rizzi, A. (2014) “El nazismo”, en Historia: La Argentina, América Latina y el mundo en la primera mitad del siglo XX. Contextos digitales pp. 88, 89, 90, 91. Buenos Aires, Kapelusz.

 Lutes, J. (2005) Berlín: ciudad de piedras, pp. 144-147, 152-161, 187-213. Barcelona: Astiberri.


Actividades

Lea hasta la página 161 del comic y resuelva:

1.    Caracterice a cada uno de los siguientes protagonistas, tratando de indicar a qué se dedican, cómo piensan, etc.:

a.       Braun

b.       Gudrun Braun

c.       Lemke

d.       Thalmann

e.       Severing

f.        Irwin

2.    Redacte un texto donde contextualice el comic. Tiene que ir más allá del mismo, usando la información de la bibiliografía. Es importante señalar dónde y cuándo tiene lugar, qué estaba sucediendo, cuáles eran los conflictos, etc.

3.    ¿En qué consiste el debate político que tienen Severing e Irwin?

Lea hasta la página 213 del comic y resuelva:

4.    ¿Cuál es el conflicto que se desarrolla? ¿Cómo se resuelve?

5.    ¿Qué recursos usa el autor para transmitir lo que pretende transmitir?

6.    Investigue quién es el personaje al que se refieren como el “gauleiter de Berlín”

 

Acá podés visualizar y descargar la selección de páginas que hice del comic.

De acá podés descargarlo entero.

Acá, por las dudas, dejo el capítulo de Rizzi al que hago mención.

Como siempre, espero que sirvan. A mí me dieron resultado, pero al ser la primera vez que las uso, seguramente haya algo que pueda cambiar. Si se te ocurre algo distinto, o querés contar tu experiencia, lo podés hacer en los comentarios. Nos leemos.

22 abr 2022

“Never look away”: Una peli para analizar los comienzos de la Guerra Fría.

“Werke ohne autor” (o “never look away”, como fue distribuida fuera de Alemania, o “No dejes de mirarme” en América Latina) es una película alemana de 2018, producida y guionizada por Florian Hendel Von Donnersmack, quien también dirigió “Las vidas de los otros”.

La misma está muy atravesada por el arte, a través de la vida del protagonista, Kurt. Resulta que, desde chico, este quería ser pintor, la tía lo estimulaba llevándolo a museos y con ideas como que “todo lo verdadero es bello”, y que por lo tanto no había que mirar para otro lado (“Never look away”). Pero la relación de Kurt con el arte va a tener muchas idas y vueltas, en un recorrido de vida, durante la cual busca una forma genuina de conectarse con el mismo.

Para mí, es una muy buena peli, y vale la pena mirarse las 3 horas que dura. Pero en la clase de Historia, vamos a hacer otra cosa. La vamos a “curar”, es decir, editarla, seleccionar sólo una parte, y por lo tanto correr el eje de atención de lo que pretendía transmitirnos el director, para tratar de mostrar lo que queremos nosotros. En este caso, los cambios cataclísmicos que atraviesa Alemania entre la década del ’30 y la del ’50.

Es que la historia transcurre en Dresde, Alemania oriental, desde el período Nazi, pasando por la Segunda Guerra Mundial, hasta la formación de la República Democrática Alemana. Y acompaña al protagonista en su crecimiento, en una trayectoria de vida empañada por esos enormes cambios políticos, económicos y sociales. Por lo tanto, sirve para “bajar a tierra”, a través de los recorridos de protagonistas concretos, aunque ficticios, esos fenómenos a los que a veces cuesta llegar sólo a través de la lectura de un texto o manual.

Esta propuesta está diseñada para que los estudiantes puedan contextualizar la peli históricamente, ubicándose en tiempo y en espacio, dando evidencias de las afirmaciones que hagan, y para que puedan emplear, aunque sea incipientemente, conceptos como “capitalismo”, “socialismo” y “Guerra Fría”.  Por supuesto que esto requiere el acompañamiento del docente, y algún material didáctico al que puedan recurrir. Insisto: no hacemos un análisis como el que se haría en Lengua y Literatura, centrado en protagonistas, tramas, etc., sino propiamente histórico. De ahí la necesidad de que tengan un material al que recurrir, sobre todo para contextualizar y para usar adecuadamente los conceptos.

Más abajo está el link al fragmento “curado” de la película que usé en clase. Dura aproximadamente 1 h 10’. Lo ideal sería disponer de dos horas, pasar el fragmento, y usar el tiempo restante para generar una instancia de diálogo para saber qué les pareció a los chicos, e ir introduciendo las consignas y algunas orientaciones. También dejo las actividades que elaboré yo, y que tranquilamente pueden ser cambiadas.

A mí me dio buenos resultados. Como siempre, son bienvenidos los comentarios, y las sugerencias sobre posibles nuevos o diferentes abordajes del mismo recurso, o del mismo tema. Nos leemos.

 

Actividades:

1.    ¿Dónde tiene lugar la película? Indique las evidencias que le permiten dar su respuesta.

2.    ¿Cuándo tiene lugar? Describa evidencias.

3.    En el fragmento visualizado, pueden distinguirse dos etapas: antes y después de 1945. Realice un análisis de cada una, donde las contextualice históricamente. Utilice los conceptos “capitalismo” y “socialismo”.

4.    Seleccione 2 protagonistas, e indique cómo los afectaron los cambios políticos que vivieron, y si tomaron alguna decisión frente a los mismos.

5.    En la película ¿Puede verse el comienzo de la Guerra Fría? Fundamente.

 

Recuerde que estamos realizando un análisis histórico, lo que implica:

a.    Interpretar la película a la luz de los conocimientos historiográficos. La bibliografía va a ser un soporte imprescidible.

b.    El uso de conceptos específicos. En este caso, “Guerra Fría”, “capitalismo”, etc.

 

Link para la película “curada”y con subtítulos pegados.

 

 

 

 

 


28 feb 2022

"De la crisis a la guerra (1873-1918)". Un apunte para Historia de 4° año, elaborado desde el materialismo histórico.

 

Este apunte está pensado para trabajar la primera parte de los contenidos de Historia en 4° año de Educación Secundaria, hasta el fin de la Gran Guerra. Lo ya dicho acá, vale para el presente trabajo, a lo cual añado algunas observaciones específicas, especialmente para docentes:

 


a.    La periodización no es casual. La mayoría de los libros de texto, publicados por las grandes editoriales, toma la Primera Guerra Mundial como objeto de un capítulo específico. Por lo que he experimentado como docente en estos años (y que también viví como estudiante), esto no ayuda a entender esa contienda como el resultado de fuerzas profundas, que se arrastraban en la coyuntura, e incluso como resultado de contradicciones sistémicas, sino como producto de un gran acontecimiento: el asesinato del heredero al trono del Imperio Austro-húngaro. Como un soporte para contradecir esta explicación, este único capítulo comienza con la crisis desatada en 1873, y culmina en la Gran Guerra, no sólo a modo de un capítulo que sencillamente expone sucesos en orden cronológico, sino intentando desplegar, a lo largo de los diferentes puntos que lo componen, las causas y motivaciones que derivaron en la guerra. Entonces, la etapa que analiza el capítulo, no es un simple recorte de tiempo arbitrario, sino que es resultado de una hipótesis: que la gran guerra debe ser explicada remitiéndonos, al menos, a los fenómenos desatados desde la Gran Depresión. Puede ser un buen eje para contrastar explicaciones sobre el tema.

b.    En consonancia con esto, intenté desplegar una narrativa acorde, ya que cada subtítulo del apunte tiene un tema fundamental, con un comienzo, un desarrollo y un final provisorio. Además, a lo largo de sus páginas intenté presentar debates o interrogantes que se les presentaban a los protagonistas del momento. Esto está pensado con la idea de fortalecer la empatía en quien lea, ayudándolo a situarse en ese tiempo histórico. Pero también tiene un fundamento epistemológico: es fundamental no ver la historia teleológicamente, como si las cosas que sucedieron fueran parte de un camino único, cuyo punto de llegada estuviera predestinado. Es decir, el desafío es explicar, por ejemplo, la Gran Guerra, sin “hacer trampa”, situándonos desde su estallido, ya que los actores del momento no sabían (aunque muchos lo imaginaban), que en 1914 se desataría un conflicto de dimensiones mundiales; sólo esa condición le puede dar sentido a sus decisiones.

c.     Como el marco teórico adoptado es el materialismo histórico, traté de adoptar el punto de vista de la clase obrera y sus intereses (cuestión polémica, que se presta para un debate por sí misma, pero que es útil para los fines de este trabajo), como trampolín para la comprensión del período y sus contradicciones. Por eso intento rescatar las distintas expresiones de lucha y resistencia frente a un presente histórico que estaba abierto, no cerrado de antemano: las de la clase obrera, pero también de las mujeres y de los pueblos y naciones oprimidos. De la mano con lo planteado en el punto b, la idea es hacer que los recuerdos relumbren, en los momentos de peligro[1]: la gran guerra no pudo ser evitada, pero muchos plantearon que había que pelear por la paz; así como las mujeres lucharon por condiciones que las acercaran a la igualdad con los hombres, y muchas naciones del continente africano se enfrentaron a la invasión y colonización de sus territorios. Su futuro estaba abierto, y frente a él, tomaron un tipo de decisiones, que hoy rescatamos. Lo que, desde una enseñanza de la Historia que se propone formar ciudadanos democráticos, que comprendan su presente y se involucren en la construcción de un futuro más justo, puede servir para el debate acerca de los futuros posibles hoy: ¿Qué decisiones tomamos hoy, para un futuro que no está cerrado?

d.    Los conceptos utilizados, no son aleatorios, por lo que es un punto al que recomiendo prestar especial atención para el trabajo en el aula; sobre todo si se pretende avanzar en la distinción entre Historia e Historiografía, por ejemplo, contrastando explicaciones sobre un mismo fenómeno. Así, acá se habla de “imperialismo”, en tanto fase del capitalismo y época histórica, una que aún no se cerró, y no para referirse a la expansión colonialista de fines del siglo XIX. También se clasifica a los países, pero no según la división entre centrales y periféricos, o desarrollados y subdesarrollados (clasificaciones bajo las que subyacen marcos teóricos, aunque a veces se haga de cuenta que fueran emanaciones de la misma naturaleza), sino entre países opresores (imperialistas) y oprimidos (dependientes, coloniales y semicoloniales). Asimismo, hay una caracterización de la Guerra en tanto expresión de la disputa interimperialista.

e.    En cuanto a su uso en el aula, está pensado para que sea una herramienta que ayude en la comprensión de nuestro pasado, para entender nuestro presente, que es a su vez una condición para poder transformarlo. Pero destaco que es un soporte, y que en todo caso va a poder ser útil en aquella tarea, sólo si hay un docente que desarrolle estrategias que permitan poner a los estudiantes en situaciones destinadas a aquel fin. También está pensado para ayudar en la necesaria separación, o “trimensionalidad”, entre Historia e Historiografía, lo cual sólo puede suceder con el docente como intermediario entre los estudiantes y el conocimiento. Si este apunte se usa sólo para trabajar preguntas de comprensión lectora, y no se lo contrasta con otras fuentes (ya sean primarias o secundarias), sólo se va a reproducir la práctica habitual de transmitir un relato no problematizado, y se va a contribuir a alimentar las acusaciones de aquellos que nos señalan por adoctrinar estudiantes.

f.     Por más que esté en formato digital, recomiendo hacer que los estudiantes lo impriman para leerlo; es por lo menos lo que voy a implementar este año. En la práctica, comprobé que no es lo mismo para ellos leer algo tan largo y complejo desde un celular, que tener la hoja física, que se puede subrayar, escribir, etc.

g.    Repito algo del posteo anterior: este trabajo está hecho para ser compartido, usado, comentado y enriquecido. Cualquier opinión o sugerencia va a ser bienvenida.

 

Leé y/o descargá el apunte acá.



[1]  Ver GRESORES, G. y SPIGUEL, C. “Historia y verdad, una relación problemática” en GRESORES, G. [et. al.] (2014) Fundamentos de Historia Social desde Nuestra América. Buenos Aires: Cienflores.

20 ene 2022

“Una breve mirada al siglo XIX hasta 1875”: Un apunte para Historia de 4° año, elaborado desde el materialismo histórico.

El apunte que comparto acá, fue creado con la intención de revisar brevemente, en 4° ES, los contenidos del año anterior.

La idea acá no es explayarme en sus fundamentos, ya que lo pienso hacer en relación al apunte que le sigue a este, el cual voy a estar compartiendo en los próximos días.

Sin embargo, aclaro algunas cuestiones mínimas:

a.    Como todo libro de texto para el aula, no contiene “la historia” del período, sino una aproximación historiográfica al mismo, la cual está elaborada utilizando un marco teórico y conceptual, lo que implica desechar otros. Una propuesta breve en torno a esto, puede leerse acá.

b.    En este caso, elegí el materialismo histórico como guía para realizar esa aproximación. Los autores en los que me basé, pueden consultarse en la bibliografía al final del apunte.

c.     Es un trabajo realizado desde y para el aula. Fue elaborado teniendo en cuenta la necesidad de repasar determinados contenidos, con alumnos de aproximadamente 16 años. La intención, que espero haber logrado, es que sea una herramienta útil, partiendo de que ellos la puedan entender. Hasta ahora, me dio buenos resultados; pero como todo, es provisorio y se puede cambiar.

d.    El mismo no recoge absolutamente todos los contenidos de 3° año, sino preferentemente los referidos al marco mundial y latinoamericano. Intenta brindar un relato explicativo coherente, en términos de poder sintetizar los procesos fundamentales del período, a partir del marco teórico explicitado, y en forma breve.

e.    El propósito de compartir esto, es que se conozca, se comente, se use, se critique, se mejore, se armen actividades, etc. No hay que pedir permisos: está bajo una licencia que habilita su máxima difusión. Las opiniones y relatos de experiencias son completamente bienvenidos.


Leé y/o descarga el apunte acá.

12 ene 2022

Cuando el Viento Sople: una película para analizar la Guerra Fría en 5°ES

 When the wind blows es una película británica animada de 1986, que adapta un comic de Raymond Briggs. Resultó ser, para mí, un recurso efectivo y poco común para trabajar Guerra Fría en 5° año.

La historia es sencilla: una pareja de viejitos, en Gran Bretaña en 1985, viven su vida como la vivían hasta ese momento, hasta que es inminente un ataque nuclear soviético, que termina sucediendo. En esa situación ¿Qué hacer? Los protagonistas la enfrentan con los recursos que tienen: en primer lugar, su experiencia, la memoria de una guerra (la Segunda Guerra Mundial), que quizá sea completamente inútil para este caso, y algunos folletos del gobierno que explican cómo armar un refugio atómico con las cosas que hay a mano en casa.

Lo que llama la atención en primer lugar, es el contraste entre el contenido y la forma. Esta última es una animación con un estilo más bien infantil, que es notoriamente opuesto al contenido, ambientado en el apocalipsis, dando lugar a situaciones verdaderamente desgarradoras y desesperantes.

Creo que esta producción es útil para notar cómo a veces se toma a la ligera el peligro de guerra durante la Guerra Fría. Hoy sabemos que el enfrentamiento directo entre las dos potencias (EEUU y la URSS) no ocurrió; pero la riqueza, el asombro al analizar la película puede venir justamente de intentar reconstruir un clima de época donde aquella certeza no existía, y lo que había en cambio era incertidumbre. O sea, la guerra podía estallar, y eso podía significar el apocalipsis. En la obra, no sólo tiene lugar el ataque, sino que se abre una situación donde no sabemos si la zona afectada fue el barrio de los protagonistas, toda Europa o el mundo entero; nadie viene a ayudar ¿Es porque ellos están aislados, o porque nadie va a venir a ayudar, ya que prácticamente no queda nadie?

En relación al trabajo en clase, yo elegí pasarla entera, ya que no es larga y resulta bastante atrapante. Y trabajarla a partir de un cuestionario, pero que no implique un simple análisis de la obra a partir de su visualización, sino que fundamentalmente ponga a los estudiantes en la situación de tener que recurrir a la información de la bibliografía, de cara a resolver las situaciones problemáticas planteadas. Así, no van a poder explicar por qué el ataque es sobre Gran Bretaña, siendo que el conflicto era entre EEUU y la URSS, si no acceden a los contenidos explicativos mínimos sobre el tema. Por una cuestión de tiempos, el cuestionario no se puede resolver en clase, sino que queda planteado para entregar en otra fecha; aunque recomiendo usar la media hora que sobra para destacar a través del diálogo los aspectos sobresalientes de la película.

Por último, acá dejo los enlaces para poder verla online. Lo que recomiendo igualmente es descargarla vía Torrent, donde se consigue con facilidad y da otra independencia.

Opción 1 (en mi Google Drive)

Opción 2 (Página Rusa)

ACTIVIDADES

1.    ¿Cuándo tiene lugar la película? ¿Dónde? Indique en qué evidencias se basa para sus respuestas.

2.    Caracterice a los protagonistas: quiénes son, qué idea tienen acerca de lo que va a pasar, cómo pesa su memoria histórica en esto, qué actitud toman ante lo que se está por desencadenar.

3.   ¿Durante qué situación histórica tiene lugar la película? Señale en qué evidencias se basa para su respuesta ¿Cuál fue el origen de esa situación histórica? Explique su desarrollo.

4.   Sabemos que el ataque nuclear que se muestra, nunca ocurrió. Sin embargo ¿Podría haber ocurrido, así como se lo muestra? Argumente, y tenga en cuenta que ellos vivían en Gran Bretaña, y no en EEUU o la URSS.

5.   ¿Cuál es la memoria que tenían de la guerra? ¿Les sirve para enfrentar esta nueva situación? ¿Por qué? Busque información sobre el Reloj del Juicio Final, y el concepto de “destrucción mutua asegurada, y relaciónelo.

23 dic 2021

¿Educar o adoctrinar? Un problema tridimensional.

En este artículo, expongo las ideas básicas que le dan el nombre al blog. Fue publicado originalmente en Revista Lanzallamas. 

¿EDUCAR O ADOCTRINAR? UN PROBLEMA TRIDIMENSIONAL.

Una vez más, los y las docentes quedamos en el ojo de la tormenta. En esta ocasión fue por la divulgación de un video filmado a escondidas y luego viralizado, en el que una profesora de historia tenía una discusión política con un estudiante de nivel secundario, en forma bastante acalorada y como si lo hiciera con un par. Al instante, los medios de comunicación hegemónicos convirtieron el caso en el de una “docente K” que estaba adoctrinando a un alumno; Larreta lo tomó para la campaña electoral de Juntos por el Cambio, haciendo gala de ser los que pelean porque los chicos estén en las aulas, y nuevamente todo el modelo educativo pasó a estar en tela de juicio por sus supuestos tintes adoctrinadores.

Si bien el tema dispara toda una serie de ejes para discutir, creo útil que podamos reflexionar acerca de esta palabra que parece haberse puesto de moda durante los últimos años. Resulta que hace un tiempo, un sector heterogéneo de conservadores en lo social, y liberales en lo económico, ha venido difundiendo la idea de que en la escuela los profesores adoctrinamos a los estudiantes, ya sea por una supuesta veneración al Estado, o bien con una imaginaria “ideología de género”, etc. A lo que se sumaron las más recientes declaraciones de la ministra de educación de la ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, que llamó a denunciar a los docentes que expresaran posturas políticas frente a sus alumnos.



Son dos caras de la misma moneda, que se conjugan en el caso de la escuela de Ciudad Evita: no por casualidad la discusión se dio durante la clase de Historia (y no de otra asignatura), y la señalada es la docente (y no los estudiantes). Por lo que me voy a  sentar algunas posiciones en dos planos, no para cerrar, sino para poder seguir la discusión, en otros términos:

1.  El ¿problema? de las Ciencias Sociales. Hasta el día de hoy, sigo comenzando las clases en 5° año del secundario, y encontrando que, cuando les muestro a los y las estudiantes un manual de Historia, entienden que ese libro contiene “la Historia” del período que vamos a intentar conocer. Esto es un problemón, y es al mismo tiempo la madre del borrego, que nos tiene que permitir a los docentes seguir interpelándonos para enriquecer nuestras prácticas. Porque resulta que ese libro no contiene “la Historia”, sino que es una producción historiográfica acerca de aquella, para la cual, al mismo tiempo, los autores seleccionaron investigaciones e hipótesis de determinados historiadores, y no de otros, que a su vez prefieren usar determinadas teorías y conceptos, y no otros.

La deformación de la realidad que esto implica, es similar a la de mostrar todo el tiempo un prisma, como si fuera un rectángulo. Es decir, se presentan la Historia -como realidad pasada- y la Historiografía -en tanto estudio científico de aquella- como si fueran una y la misma cosa, pegadas, en dos dimensiones. Siendo que el conocimiento histórico tiene 3 dimensiones, tiene una profundidad, en tanto siempre vamos a aquella realidad a través de lo que investigó alguien, con un determinado bagaje teórico y conceptual. Al negar esto, se crea el mito de la Historia “objetiva” o “neutral”, como si no hubiera en el medio un sujeto con deseos de conocer, movido por problemas, hipótesis, intereses, etc.

Lo que se hace un poco más complejo con una característica que es propia de las Ciencias Sociales: son disciplinas donde no hay un solo paradigma, sino varios; digamos que no hay un acuerdo unánime en la comunidad científica acerca de las explicaciones para los fenómenos en cuestión. Otro ejemplo muy común es el de la Economía: muchos de nosotros tuvimos clases de esta disciplina donde el profesor explicaba el mercado, el Estado, la ley de oferta y demanda, los agentes, dando a entender que eso era “La economía”; siendo que en realidad es: 1. Un intento de conocer aquella, 2. Una construcción que, para hacer eso, selecciona los puntos de vista, en aquel caso, del liberalismo. Pero podría hacerlo con los del keynesianismo, del marxismo, etc.

Con esto vienen aparejados dos problemas. Primero, que abordar el conocimiento de lo social “en dos dimensiones” es ocultador de la realidad. Un ejemplo puede ser lo que pasó con la Historia en nuestro país durante mucho tiempo: la escrita por Bartolomé Mitre se tuvo por relato oficial, objetivo y neutro, durante mucho tiempo, siendo que había sido realizada por un miembro de una familia terrateniente, vinculado al poder estatal, con una visión muy alejada de los padecimientos populares, y que además había sido parte de esa misma Historia. Segundo, que, como el lastre de la “neutralidad” sigue pesando, puede suceder que parezca que enseñamos una Historia “politizada” o “no objetiva” cuando en realidad sólo sinceramos las perspectivas desde las que enseñamos; de ahí sale el famoso “zurdo adoctrinador”.

2.   La cuestión del educando. En este plano también arrastramos una “pesada herencia”: la de entender a los y las estudiantes como “tablas rasas” en las que podríamos imprimir nuestros pareceres. A esta altura esto ya es indefendible, y de hecho queda demostrado en el famoso video. Solamente alguien que nunca estuvo frente a un curso con chicos y chicas de 14, 15, 16 años, podría pensar que son esponjas que van a absorber nuestras ideas y pareceres. Ellos piensan, sienten, opinan, acuerdan o no, polemizan, cuestionan, etc. Y es lo mejor que nos puede pasar, ya que esas actitudes, siempre en el marco del respeto mutuo, son también motores de poderosos actos educativos.

Detrás de actitudes como el llamado de Acuña a la delación, entonces, puede haber varias cosas. En primer lugar, un desconocimiento de los diseños curriculares, que señalan que la política es parte del aula, y que los y las docentes tenemos como misión formar ciudadanos críticos, responsables, participativos, que puedan tomar en sus manos la necesidad de transformar esta sociedad para mejorarla. Y, en segundo lugar, podríamos pensar que se halle una subestimación de los adolescentes y sus capacidades; pero quizá no sea tal cosa, y se trate más bien de una política delineada para adoctrinar.

Es que el famoso adoctrinamiento pasa por uno de los carriles del camino que anduvimos a lo largo de esta opinión: el del ocultamiento. Nunca es abierto, ni sincero; siempre es velado. Y pasa por silenciar la diversidad de voces en la monotonía de lo único, por deshistorizar lo que es histórico y presentarlo como natural, para que parezca que no puede ser cambiado. No habría formas de explicar o enseñar la Historia o la economía, sino sólo “Historia” y “Economía”; tampoco docentes que estimulen el debate, promoviendo opiniones sólidas, ayudando a fortalecer la capacidad de argumentar, a partir de sincerar ellos mismo muchas de sus opiniones, sino sólo profesores y profesoras que irían a hacer “lo que tienen que hacer”: transmitir lo que alguien más diseñó; obviamente alguien sin interés político ni partidario…

Entonces, si estamos de acuerdo en que el posible adoctrinamiento debe ser combatido ¿No será mejor tomar, en todos los planos, el camino de las “3 dimensiones”? Sincerar los paradigmas que elegimos para explicar, y al mismo tiempo dar posibilidades para la contrastación con otras explicaciones, puede dar lugar a argumentaciones mucho más sólidas. Abrir el lugar desde el que hablamos, nuestras opiniones y nuestras posiciones políticas, es sencillamente no mentir, y puede utilizarse como trampolín para debates muy enriquecedores, siempre que entendamos que no somos pares de los estudiantes, y que estamos ahí para ayudar a que desplieguen sus propias capacidades. Para los docentes es más riesgoso, porque perdemos una posición de poder: la que nos da ser los poseedores del conocimiento, el que tiene una apariencia indestructible cuando se presenta como dado e infalible y casi como divino, pero una esencia con pies de barro. Y que al mismo tiempo posee una apariencia más endeble, pero una esencia sólida, cuando se presenta como lo que es: resultado de una construcción, de un proceso de prueba y error que lo fortaleció y que al mismo tiempo es indicador de que puede ser mejorado o superado. Será cuestión de animarse.

Emmanuel Benigni