Elaboré esta propuesta a lo largo de 2024, y le
terminé de dar forma en 2025, que es la que comparto en esta ocasión. Las modificaciones
y ajustes provinieron de inquietudes propias, pero sobre todo de “testeos” en
la práctica: la implementé en los tres quintos años donde enseño historia, en
una escuela técnica y pública, con buenos resultados generales. Veremos qué
sucede este año, con los cambios realizados.
No se trata de un texto, como hice
anteriormente en “De la crisis a la guerra”, sino de una propuesta de
enseñanza, más en el camino que tomé con la del Holocausto. Consiste en 7
clases, cada una girando alrededor de una actividad, y culminando en una
evaluación, donde se puedan poner en juego los aprendizajes construidos a lo largo
del recorrido. El problema principal, es poder responder a la pregunta “¿Qué
fue la Guerra Fría?”.
La inquietud que me llevó a elaborarla de esta
manera, fue, por un lado, que en general se aborda el tema en la clase de Historia,
dando de antemano su definición (“llamamos Guerra Fría a …”), obturando de esta
forma, el camino para que los estudiantes puedan aprender, reconstruyendo sus
particularidades. Además, creo que se lo hace transformando las consecuencias,
en variables de primer orden. Es decir, habitualmente podemos leer que la
Guerra Fría fue un enfrentamiento indirecto entre EEUU y la URSS, siendo que con
esto sólo describimos un estado de cosas, y no sus causas. De ahí mi intención
de poder crear un “caminito”, que lleve a los estudiantes a identificar los
rasgos o variables fundamentales del fenómeno, y sus derivaciones; por ejemplo,
el peligro latente de una tercera guerra mundial, pero también la “autolimitación
por temor al apocalipsis”. Se trata de un proceso fundamentalmente inductivo.
Con la problemática planteada de esta manera,
también se abre la puerta a poder discutir cuándo comenzó, y cuándo terminó, la
Guerra Fría. Creo que esto es útil, ya que nos permite “despegar” la historia, de
las interpretaciones de los historiadores, o ver la historia “en 3d”, como digo
en la primera publicación de este blog. De ahí que sea importante la forma en
que está planteada la propuesta: a lo largo de las 6 clases iniciales, se busca
que puedan ir identificando lo que llamamos variables del concepto, o rasgos
fundamentales de la Guerra Fría: Presencia de dos superpotencias, Voluntad de
ambas de expandirse y de contener al rival, carrera armamentista, disputa
ideológica entre el comunismo y el capitalismo/liberalismo, y una política militar
de bloques: OTAN vs Pacto de Varsovia. Así, cuando planteamos la cuestión del
fin de la misma, podemos discutir a partir de la desaparición de sus variables,
poniendo en juego las interpretaciones: ¿terminó en 1987, como sostiene
Hobsbawm? ¿En 1989, con la caída del muro de Berlín? ¿O en 1991, con la caída
de la URSS?
Como evaluación sumativa, se propone la
construcción de una explicación histórica, para lo que se adjunta una rúbrica
especialmente elaborada para la ocasión. La idea inicial es que puedan ponerse
a escribir, disponiendo del material, y de todo lo registrado en la carpeta,
sin usar los dispositivos móviles, y que puedan elaborar un texto donde
reconozcan las variables, pero además usen fuentes, dando evidencias de lo que
se dice, usen interpretaciones de los distintos autores, y se metan en el problema
de la periodización. He comprobado, por otro lado, que las rúbricas se
convierten en una herramienta inestimable, para poder acompañarlos en el
proceso de aprendizaje, ya que, bien utilizadas, permite que se autorregulen,
tomando conciencia de los puntos débiles que podrían fortalecer en alguna
instancia de reeelabolación.





